Comuna 4

Barrios: La Boca, Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya


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Estos son los Trámites y Servicios que te ofrece la Sede Comunal 4 en Av. del Barco Centenera 2906

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  • Control Comunal: Lunes a viernes 9 a 16 hs.
  • Gestión Urbanística: Lunes a viernes de 9 a 18 hs.

  • Defensoría de niños, niñas y adolescentes: Lunes a viernes de 9 a 16 hs. en Av. Cruz 1252.
  • Relaciones institucionales: Lunes a viernes de 9 a 18 hs. en Av. Caseros 3250.

Estos son los trámites y servicios que te ofrece la Subsede Comunal 4 en Av. Suárez 2032

  • Atención Ciudadana: Lunes a viernes de 9 a 18 hs.
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  • Información Sumaria: Lunes a viernes de 7.30 a 19 hs.
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  • Asesoramiento jurídico gratuito y patrocinio: Lunes de 9 a 14 hs.
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  • Gestión Urbanística: Lunes a viernes de 9 a 16 hs.
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  • Eco Bici: Lunes a viernes de 9.30 a 15.30 hs.

LA BOCA

Día del barrio: 23 de Agosto

Límites: Avenida Regimiento de Patricios, Avenida Martín García, Avenida Paseo Colón, Avenida Brasil, prolongación virtual de Avenida Elvira Rawson de Dellepiane, Avenida Elvira Rawson de Dellepiane hasta intersección con el paredón de la Costanera Sur, paredón de la Costanera Sur, límite catastral sur de la Reserva Ecológica, Río de la Plata, Riachuelo, prolongación virtual de Avenida Regimiento de Patricios.

Historia: Los historiadores coinciden en señalar a la Boca como el lugar en donde Pedro de Mendoza fundó la ciudad de Santa María de los Buenos Aires, en 1536. Desde los primeros tiempos la boca del Riachuelo fue el puerto natural de Buenos Aires. Su poca profundidad no permitía navíos de calado considerable, a lo que se sumaban los bancos de arena que causaban no pocos problemas, ya que el canal de entrada tampoco era precisamente profundo, a ello era preciso sumarle las crecientes y bajantes. No obstante los inconvenientes el Riachuelo continuó desde fines del siglo XVI hasta fines del siglo XIX en plena vigencia. Numerosos fueron los proyectos que la necesidad de un puerto de envergadura generó teniendo en cuenta el lugar, uno de ellos, obra del Ing. Carlos Pellegrini, proponía estrechar la desembocadura del Riachuelo cerrando parcialmente su salida con una esclusa, para que éste aumentara su caudal, profundizando su canal de acceso. Proyectos y discusiones sobre su viabilidad y utilidad continuaron hasta que por fin se aprobó el presentado por Eduardo Madero, desechándose el del Ing. Huergo que propiciaba centrarlos en el Riachuelo. El nuevo puerto, concentrado más al norte, significó el progresivo deterioro del Riachuelo. No obstante esto él continuó siendo el símbolo del barrio de La Boca y es imposible concebir al uno sin la otra y viceversa.

A fines del siglo pasado La Boca ya era un barrio en el que había una fuerte presencia italiana con preponderancia de origen genovés. La inmigración en el Río de la Plata incorpora al país elementos distintivos que van creando modos, hábitos, expresiones nuevas en su vivir. La presencia del italiano señala aportes excéntricos en la elaboración de su sociabilidad. Paulatinamente van cobrando rasgos propios los núcleos a los que ellos aportan sus peculiaridades. En verdad, Italia era en esos días un mosaico de nacionalidades y esa su policromía se reflejó también en nuestra tierra y sobre todo en La Boca. Porque La Boca fue la zona de Buenos Aires que recibió mayores caravanas de esa procedencia. Entre todas ellas la preponderancia del genovés vendría a librarla, más tarde, de un desastre etnográfico que hubiera sido peligroso para su cohesivo desenvolvimiento.

Junto al italiano -en toda su diversidad cromática- al lado del predominio ligur, siempre se advirtió la existencia de los sectores constituidos por dálmatas, españoles, griegos, y algunos dispersos grupos de franceses y sajones.

Aunque las condiciones geográficas siempre fueron muy adversas, se asentaron allí las famosas “barracas”, que eran construcciones muy humildes donde se almacenaban diferentes productos, se curtían cueros etc. Como era un lugar típico de marineros de paso, se abrieron numerosas pulperías. Eran tantos los italianos, que en 1882 un grupo de genoveses firmó un acta que enviaron al rey de Italia comunicándole que habían constituido la República de la Boca. Inmediatamente, el entonces presidente argentino, Don Julio A. Roca hizo quitar la bandera genovesa izada en el lugar y puso fin al conflicto.

Los habitantes de La Boca, fueron siempre divertidos, ruidosos y melancólicos. Hablaban el dialecto xeneixe -el de los genoveses- como si estuvieran en su tierra. Eran muy trabajadores y fraternales, al punto que formaron varias instituciones de apoyo comunitario. Editaron diarios, fundaron clubes deportivos y culturales. Dada su gran sensibilidad para el arte, en el barrio han nacido cantores, músicos, poetas y artistas plásticos, muchos de los cuales han ocupado lugares relevantes en la preferencia popular.

Es muy conocido por su dotación de bombero voluntarios tanto por su trabajo profesional como por su trabajo en la comunidad.

La Boca es, sin lugar a dudas, un barrio con personalidad, y ésta lo debe en parte a su particular arquitectura. Claro está que ello no es ajeno a sus habitantes y al emplazamiento del barrio junto al Riachuelo.

En sus orígenes sus casas fueron de dos tipos: de madera o de chapa, ambas con balcones de hierro. Aún es posible encontrarlas en considerable número de ejemplos. Ellas son en realidad la imagen de La Boca.
Sus fachadas de chapa acanalada se combinan con las carpinterías de madera enriquecida por variadas molduras que hacen juego con las cenefas. Pero no sólo se utiliza la madera, también fueron comunes los cerramientos de varillas de madera superpuesto formando rombos que separaban las galerías superiores del balcón o creaban un espacio, cerrando en parte la galería de entrada, en planta baja. Este “treillage” no era una simple decoración, sino por el contrario, su intención estaba dirigida a la protección de los rayos del sol.
El origen de los colores diversos, deviene de los sobrantes de pintura que los marineros traían a sus casas, como la pintura era costosa, y la cantidad escasa para pintar toda la casa de un mismo color, se aprovechaba hasta la última gota, por lo tanto, se pintaba primero los marcos hasta agotarla, para pasar luego a las paredes y pintar hasta donde alcanzara. La madera como motivo ornamental llegó a utilizarse hasta en los barandales de coronamiento, formados por paños de rejas de hierro forjado, separados por elementos cuadrados o rectangulares de tablas superpuestas, sobre las que se aplicaban recuadros moldurados.

Podría decirse que las líneas horizontales eran, o son, una característica de La Boca. Los largos tablones superpuestos en las casas de madera y la acanaladura de las chapas en las otras comentadas, se sumaban al imitado corte piedra de los edificios construidos en ladrillo revocado que, por supuesto, adoptaban el estilo italiano del momento. Estas construcciones de material son un capítulo aparte, ya que coinciden con el paulatino enriquecimiento de muchos de los habitantes del lugar, que encariñados con el barrio, se quedaban en él levantando viviendas que en su interior acumulaban muebles y objetos artísticos con su nueva condición.
Esta creciente prosperidad se materializó en la preocupación por dotar a las viviendas de los últimos adelantos, o quizá cabría decir siguiendo las últimas modas. Así aparecieron en estas casas de material de planta baja y primer piso, las grandes mamparas con vitrales o vidrios de colores neutros, verdes, rojos o azules, y los techos decorados. Sin embargo es interesante destacar que muchas de estas casas alternaban con las tradicionales de chapa o madera con techos de chapa a cuatro aguas; en contraposición con las de terraza, para ese tiempo “modernas”.


BARRACAS

Día del barrio: 30 de Agosto

Límites: Avenida Regimiento de Patricios, Defensa, Avenida Caseros, General Hornos, Dr. Enrique Finochietto, Guanahani, prolongación virtual Ituzaingó (puente), Paracas, Avenida Caseros, Avenida Vélez Sarsfield, Avenida Amancio Alcorta, Lafayette, Miravé, Lavardén, deslinde norte zona de las vías del ex FF.CC. Gral. Belgrano (hasta intersección con Zavaleta), vías del ex FF.CC. Gral. Belgrano, Avenida Amancio Alcorta, Iguazú, prolongación virtual Iguazú, Riachuelo (deslinde Capital-Provincia), proyección de Riachuelo (deslinde Capital-Provincia), Riachuelo (deslinde Capital-Provincia), prolongación virtual de la Avenida Regimiento de Patricios. Comprende la Manzana Catastral 104 de la Sección 26.

Historia: Las barracas comenzaron a construirse a principios del siglo XVIII, sobre la vera del Riachuelo. Según cuenta Horacio Puccia en su libro “Barracas en la Historia y en la Tradición”, en algunos planos de Buenos Aires, del siglo XVIII, una lonja de terreno ubicada entre el Parque Lezama y la parte del Riachuelo correspondiente a la Vuelta de Rocha, figuraba con la siguiente inscripción “Las barracas y tierras de doña María Burzaco”. Esas barracas “eran construcciones precarias para almacenar cueros y otros productos del país que debían embarcarse en el Riachuelo, o recibir las mercaderías que llegaban del exterior”. Según los Acuerdos del Extinguido Cabildo de Buenos Aires, Barracas se convirtió en Partido a principios del siglo XIX. Don Juan Manuel de Collantes, fue nombrado en diciembre de 1805 comisionado del Superior Gobierno de Barracas y sus inmediaciones. El 1º de enero de 1814 fue nombrado alcalde de la hermandad en Barracas, Don Carlos Aldaz.

El 30 de agosto de 1853 fue creado el Juzgado de Paz de Barracas al Norte, siendo nombrado como Juez de Paz el Dr. Juan Milberg, uno de los hijos de Johann Heinrich Carl Milberg Speckmann y de Modesta Dillon Díaz, que también fue el fundador del paraje “Rincón de Milberg” de la Ciudad y Partido de Tigre, Provincia de Buenos Aires, donde se afincó luego de contraer matrimonio en la Ciudad de Buenos Aires con Angela Arditi Rojas, en el año 1856 (información aportada por María del Socorro Ricaldoni).


PARQUE PATRICIOS

Día del barrio: 12 de Septiembre

Límites: Avenida Juan de Garay, Avenida Entre Ríos, Avenida Vélez Sarsfield, Avenida Amancio Alcorta, Lafayette, Miravé, Labardén, deslinde norte zona de vías del ex FF.CC. Gral. Belgrano (hasta intersección con Zavaleta), vías del ex FF.CC. Gral. Belgrano, Cachi, José Cortejarena, Avenida Almafuerte, Sánchez de Loria.

Historia: 

Breve Historia del terreno donde se asienta el Parque de los Patricios:

Aunque nos gustaría que así fuera, no suscribimos a la Teoría de Furlong, de que la primera Buenos Aires se fundó en nuestro barrio.

Para no abundar en detalles, a quien interesen las razones, lo invitamos a entrar con “Teoría de Furlong” a los buscadores de Internet, que rápidamente lo llevarán a nuestro blog, donde están debidamente documentadas nuestras diferencias.

No menos esquivos son los datos de la titularidad del predio en la segunda fundación, ya que a la división en suertes de Garay en 1580, con frente al Río de la Plata, se le cruzó la hecha por Hernandarias en 1608, con frente al Riachuelo. Algunos datos refieren a Mateo Leal de Ayala; y el Plano “Mesura” incluye una quinta de los jesuitas en lo que luego sería la “Meseta de los Corrales”, pero no hay constancias reales de su existencia.

Lo cierto es que cuando la Provincia de Buenos Aires decide por ley de 1855, trasladar los mataderos del Sur más al oeste, (estaban en el actual Parque España), la propiedad de las tierras elegidas pertenecía a Florencio Lima y a Coronell, quien luego sostendría un largo juicio con el municipio.

Instalados los corrales en 1866 (figuran en el plano de Aymez de ese año y en el de Glade de 1867), la habilitación para la matanza de ganado no iba a llegar antes del 12 de Noviembre de 1872, impulsado el traslado por la epidemia de fiebre amarilla del año anterior.

Simultáneamente se inaugura la estación de tranvías a caballo en el lateral donde hoy se levanta la sede del Banco Ciudad, y aunque parezca increíble, a siete cuadras hacia el Riachuelo, en 1873, “nace” la Estación “la Quema” del ferrocarril de las Basuras.

Durante años y con algunas mejoras, el establecimiento caracterizó a la zona y le dio el nombre de “Corrales”, que tomaron la Usina de Gas, la característica telefónica (61 y luego 91) y el Cuartel de Bomberos; hasta que en 1896 se dicta una ordenanza de mudar los mataderos.

Terminadas en 1901 las obras de los “Nuevos Mataderos”, en la zona de Nueva Chicago, la mudanza se iba a retrasar por pedido de trabajadores y dueños de curtiembres y frigoríficos, (aún en la zona) hasta la construcción de un ferrocarril (en la traza de la actual Avenida Perito Moreno) que permitiría a los primeros viajar y a los otros, transportar sus mercaderías.

En tren de dar nuevas funciones al predio, el Intendente Municipal instruye a Carlos Thays, quien en marzo de 1902, presenta el plano del paseo con el título “Parque Patricios”, incluyendo sectores que se construyeron tal cual (todo el frente de Caseros y el sector este hasta Uspallata) y otros donde hubo cambios.

En septiembre de ese año, el Concejo Deliberante, acepta la denominación de “Patricios” para el paseo, que se inaugura en ese mes, a pesar de que aun en 1903, las obras no estaban concluidas.

Con el tiempo, el barrio fue siendo reconocido por su emblemático parque, que para algunos siguió siendo “Patricios” y para otros “de los Patricios”, dejando de lado su antigua identificación con los Corrales, al tiempo que una población trabajadora, y muchas industrias, desplazaban las viejas fondas y prostíbulos, donde el tango se había instalado como música ciudadana.

La fuente Val D´Ósne, instalada en 1931, después de haberse lucido en la Plaza de Mayo, tomada como referencia barrial, iba a ser removida compulsivamente en 1962, para aparecer luego en Córdoba y Nueve de Julio. Sentimos desde entonces que parte de nuestra identidad, había sido arrancada.

Cuando en 1998, se proyecta llegar al Parque con la línea H de subterráneos, empezamos a palpitar un nuevo florecer, que su reciente inauguración, parece estar garantizando.“.

Ing. Manuel Vila
Presidente del Foro de la Memoria de Parque de los Patricios
Presidente de la Junta de Estudios Históricos de Parque de los Patricios
http://forodelamemoria.blogspot.com/  

Los Mataderos

Donde hoy está el Parque de los Patricios existió, desde 1872, el Matadero de los Corrales que reemplazó al viejo Matadero de la Convalescencia, ubicado en la actual Plaza España, llamado así por su cercanía a los hospicios que daban nombre a la zona, y que Esteban Echeverría describe magistralmente en ‘El Matadero’ escrito en 1838.

Nunca se confundió uno con otro, incluso como al viejo se lo llamaba Matadero del Sur, cuando en 1865 se inicia la construcción del nuevo se lo indica en planos (ver Glade 1866-Aymez 1866) como ‘Nuevos Mataderos del Sur’.

La denominación de Corrales Viejos tampoco es apropiada para ese Matadero ya que durante su actividad nadie lo llama de esa manera. Sólo cuando concluida la construcción de los nuevos mataderos, en el barrio homónimo en 1901, se inicia la mudanza; al hablar de los que desaparecían bajo la arboleda del nuevo Parque de los Patricios, se los empezó a recordar como Corrales Viejos.

No quiero ser fastidioso, pero el Matadero fue demasiado importante en la historia de nuestro barrio como para que sostengamos este error, incluso lo llamativo es que Enrique Puccia, Ricardo Llanes y el Arquitecto Martín que historiaron al barrio, no los confundían, aunque alguno de ellos se enganchó con la denominación posterior de Corrales Viejos, pero luego de este error, se viene reiterando en diversas publicaciones.

En nuestra Reseña Histórica, el tema de los Mataderos del Sur está claro, y digo (para complicarla un poco más) que el de la Convalescencia tampoco fue el primero, ya que desde 1780 existía, a partir de una prohibición de ingreso de carretas al interior de la ciudad, un alto de carretas en la actual Plaza Constitución, en territorio que pertenecía a la orden de los Dominicos, donde se vendía como en un mercado los productos y un poco más al sur (donde hoy está la propia estación) se faenaban las reses en el llamado Matadero de Santo Domingo.

Luego al crecer el área ocupada por las carretas y el mercado se corre trescientos metros más al sudoeste y se instala en la actual Plaza España.

Las Tabladas

Como dato aleatorio de este funcionamiento de Mataderos del Sur que se fueron corriendo hacia el Oeste, hay que hablar de las tabladas, que eran los espacios previos al Matadero donde se revisaban los animales y descartaban aquellos que estaban enfermos. La denominación de tablada ya dice de que forma se encerraba el espacio que ocupaba para evitar la fuga de los animales.

La tablada previa al Matadero de Santo Domingo era el propio espacio de la actual Plaza España al que luego se mudaría el Matadero.

Cuando funcionaba ese segundo Matadero llamado de la Convalescencia, la tablada estaba en el actual Hospital Muñiz, comunicados por el camino del Paso de Burgos (luego Camino del Puente Alsina) por el que entraban las reses.

Cuando se inaugura el Matadero de los Corrales en el actual Parque de los Patricios, la tablada se muda al predio del actual Parque de la Ciudad. Debe decirse de esta tablada que los animales llegaban a ella por una calle en diagonal desde el Puente de La Noria viejo (ubicado a 500 m del actual) y que la noria era usada para el conteo de los animales.

Al inaugurarse El Matadero en el barrio homónimo, por un tiempo la tablada siguió en ese lugar y la vía de arreo era la actual avenida Argentina, hasta que se trasladó a la localidad bonaerense de La Tablada, llamada así por las razones expuestas.”

Ing. Manuel Vila
Presidente del Foro de la Memoria de Parque de los Patricios
Presidente de la Junta de Estudios Históricos de Parque de los Patricios 


NUEVA POMPEYA

Día del barrio: 14 de Mayo

Límites: Cnel. Esteban Bonorino, carril sureste de la Avenida Gral. F. Fernández de la Cruz, Agustín de Vedia, Avenida Riestra, Del Barco Centenera, Avenida Cobo, Avenida Caseros, Avenida Almafuerte, José Cortejarena, Cachi, vías del FF.CC. Gral. Belgrano, Avenida Amancio Alcorta, Iguazú, prolongación virtual Iguazú, Riachuelo (deslinde Capital-Provincia), prolongación Cnel. Esteban Bonorino (proyectada), Cnel. Esteban Bonorino, Cnel. Esteban Bonorino (proyectada), Cnel. Esteban Bonorino, Cnel. Esteban Bonorino (proyectada).

Historia: Con la ley de federalización de Buenos Aires en 1887, Pompeya se incorpora a la Capital al formar parte del partido de Flores, que se anexa junto con Belgrano. La Av. Saenz queda como límite de la ciudad en ese año. Su nombre se lo ha dado la capilla instalada en 1900, con el nombre de Virgen del Rosario de Pompeya. Más tarde, en 1938 se inaugura el puente de Burgos, luego llamado Puente Alsina y actualmente Puente Uriburu. La Av. Sáenz era llamada “camino de los huesos” porque en ella quedaban los restos de los vacunos muertos antes de llegar al matadero del actual Parque Patricios.

Fue un barrio peligroso, que en la década del 10, los obreros desde sus conventillos, respondían a la policía con piedras y botellas de manera que lo convertían en agresivo y pendenciero.
Cabe señalar en su historia la Semana Trágica de enero de 1919 donde los obreros se alzaron en una huelga contra la fábrica metalúrgica de Pedro Vasena e hijos, con el trágico resultado de 4 obreros muertos. Armados, trataron de asaltar las comisarías de la ciudad y Puente Alsina fue testigo de un intenso tiroteo que dejó a su vecindario hundido en el miedo y el dolor.

La huelga en los talleres Vasena – La Semana Trágica

El 7 de enero de 1919 comienza la Semana Trágica que dejaría más de 1.000 muertos y 4.000 heridos.
Los trabajadores de los “Talleres Metalúrgicos Pedro Vasena e hijos”, se habían declarado en huelga en diciembre de 1918 procurando una mejora salarial y la reducción de la jornada laboral. Vasena tenía sus depósitos en el barrio de Nueva Pompeya y sus talleres se encontraban en Cochabamba y Rioja, barrio de San Cristóbal; en Pompeya es donde se desataron los primeros enfrentamientos entre los huelguistas y las fuerzas de seguridad – policías y bomberos- que secundaban la acción de los rompehuelgas y que dejaron el primer día cuatro muertos y cuarenta heridos.

Los episodios de la llamada Semana Trágica en su totalidad dejan un terrible saldo cercano a las mil víctimas y más de cuatro mil heridos entre la acción de las fuerzas represivas y los grupos civiles armados opositores a las protestas obreras, como la Liga Patriótica Argentina que integraban, entre otros, Manuel Carlés, Domeq García o el bisabuelo de José Alfredo Martínez de Hoz, y en la cual se juntaban algunos de los miembros más conspicuos de la sociedad embebidos en ideas conservadoras, católicas y nacionalistas.

Temerosos de la supuesta infiltración de ideas que ellos consideraban “extranjeras y maximalistas”, este grupo se dedicó a perseguir y asesinar obreros e inmigrantes. El mismo gobierno que reprimió tuvo luego que reconocer la justicia del reclamo y días después accedió a lo solicitado por los obreros.

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