Continúa el juicio contra cuatro personas acusadas de explotar sexualmente a dos menores de edad

Se trata de la jefa de la banda, dos recepcionistas y un colaborador que operaban en tres “privados” del centro porteño. Están acusados de los delitos de facilitación de la prostitución y comercialización de estupefacientes. El debate se reanudará el 4 de abril.

El pasado miércoles, ante el Tribunal Oral Federal N°5 de la Capital Federal se realizó una nueva audiencia del juicio oral y público seguido contra cuatro integrantes de una presunta red criminal dedica a explotar sexualmente a dos menores de edad en domicilios ubicados en el centro porteño, entre los años 2007 y 2008.

La principal sospechosa es enjuiciada como autora de dos hechos calificados como facilitación de la prostitución de una persona menor de 18 años, conforme la redacción del artículo 125 bis del Código Penal, anterior a la reforma de la ley 26.842. De acuerdo a la acusación, era la jefa y administradora de tres departamentos -denominados “privados”- donde también se vendían y consumían estupefacientes en connivencia con la comisaría de la zona.

Asimismo, a la recepcionista de uno de los lugares se le imputa la participación necesaria en la facilitación de la prostitución de una de las dos víctimas, en tanto su rol consistió en recibirla en el lugar de explotación y asignarle clientes. La misma imputación recae sobre quien supervisaba los tres lugares administrados por la jefa de la banda. Además, se acusa a otras dos personas por haber comercializado estupefacientes en calidad de coautores, conducta que desplegaban en los departamentos, ya que -de acuerdo a la investigación- no solo vendían a los clientes sino que suministraban droga a otras mujeres que allí se prostituían, lo que constituía un mecanismo de control sobre ellas.

La instrucción de la causa recayó en la Fiscalía Federal N° 7 -por entonces a cargo del fiscal federal Carlos Cearras-, y en el debate oral interviene el titular de la Fiscalía General N°8 ante los TOF de la Capital Federal, Marcelo Colombo, quien cuenta con la colaboración de la Dirección de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC). El debate se reanudará el próximo 4 de abril.

Las audiencias

Las primeras audiencias tuvieron lugar el 7 y el 14 de marzo. En la segunda oportunidad declaró una de las víctimas, quien fue acompañada por Myriam Munné de DOVIC. En su relato explicó que fue prostituida cuando tenía 14 y 15 años, dato que se estima que la jefa de la banda conocía, puesto que ella misma se lo había manifestado y, a pesar de ello, “no tuvo ninguna reacción”.

Su testimonio fue retomado nuevamente el pasado miércoles, a través de las declaraciones de dos integrantes de la Defensoría Zonal de Mataderos-Liniers, dependiente del Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes, quienes –en el 2008- recibieron a la niña, tomaron conocimiento de la situación de explotación vivida y radicaron la denuncia penal que dio inicio a la investigación. Ambos funcionarios dieron cuenta de la situación de vulnerabilidad en que se encontraba la joven en ese momento y detallaron que había ingresado en el mundo prostibulario bajo engaño, que la obligaban a consumir estupefacientes y no la dejaban salir, hasta que logró escapar.

La investigación

La pesquisa se inició el 15 de mayo de 2008, a raíz de la denuncia de la Defensoría Zonal, que daba cuenta de que en un domicilio ubicado sobre la avenida Córdoba -casi al 3000- se prostituían menores de edad y se comercializaban estupefacientes con la complicidad de la comisaría de la zona.

La víctima indicó que había tomado conocimiento del lugar a través de una publicación en un diario en el que decía “Se busca señorita”, junto con un número de teléfono. Durante la etapa de instrucción  expresó que ya había trabajado en varios lugares, pero el único en el que no la dejaban salir era el de avenida Córdoba. Detalló que en la recepción había un bar y tres recepcionistas. En cuanto a la dueña, dijo que se llamaba “Isabella”, que además tenía otros dos departamentos y un local de ropa interior.

Luego de una serie de tareas de inteligencia se ordenó el allanamiento en cuatro domicilios de Capital Federal, incluido el de la avenida Córdoba. Allí se logró el rescate de las dos víctimas menores de edad, la detención de la principal imputada, y se comprobó que en todos los lugares se ejercía la prostitución y que podía haber actividades vinculadas con el comercio de estupefacientes. La otra víctima también habría sido explotada por la imputada, pero en un local ubicado en la calle Suipacha al 600.