Denuncian desde la Auditoría el estado de los paradores para gente en situación de calle

La auditora porteña del espacio Evolución, realizó una  denuncia esta semana sobre la situación de los paradores porteños para gente en situación de calle.  Actualmente, existen tres paradores que dependen del Gobierno de la Ciudad: dos en Retiro y Parque Patricios, solo para hombres, y uno en Constitución, únicamente para mujeres solas o con hijos menores. Además, hay dos centros en La Boca y Costanera y un centro de día en Retiro.

“Los paradores podrían brindar un servicio que realmente hace falta en la Ciudad, pero sus recursos son limitados y terminan dejando en evidencia la falta de planificación. Sería bueno que ofrezcan, además de comidas y un lugar para pasar la noche, herramientas que realmente vincularan a los vecinos con posibilidades de trabajo y fueran un punto de partida para estar mejor. Desde la Auditoría alertamos sobre esta situación”, dijo.

“Otro de los problemas es que los paradores no tienen en cuenta a los grupos familiares. Algunos están preparados para recibir a hombres solos de entre 18 y 60 años y otros reciben a mujeres solas o con hijos hasta 17 años. Así, quedan afuera las personas con discapacidad y los niños en situación de calle sin adultos que los tengan a cargo. Aunque hay otros centros preparados para recibir personas con discapacidad, no puede quedarse el resto de la familia, por lo que muchas familias deciden no pasar la noche allí”, aclaró.

“Cuando nuestros equipos se comunicaron con la central telefónica para consultar por estos temas, los operadores remitieron a que en el programa Buenos Aires Presente hay asistentes sociales que evaluarán cada situación particular. No hay una respuesta clara”, agregó la Auditora de Evolución.

En los paradores hay aproximadamente 550 plazas. Allí brindan desayuno, almuerzo, merienda y cena, además de ropa de cama y elementos de aseo. La Auditora aclara que uno de los principales temas es la falta de personal profesional en los servicios psicosociales y el seguimiento sanitario de quienes llegan. Otra de las observaciones de la Auditoría es que los talleres de reinserción sociolaboral que funcionan en los paradores terminan siendo espacios recreativos, pero no cumplen el objetivo para el cual fueron creados.