El Gobierno quiere concesionar por 70 años el Buenos Aires Design

El Gobierno de la Ciudad envió  un proyecto de ley para vender el predio donde hoy se encuentra el Buenos Aires Design, y licitarlo por 70 años.

Ésta figura supone que una empresa puede usufructuar el lugar durante ese tiempo, pero la Ciudad sigue siendo la dueña del predio.

“Creemos que es una opción superadora. Es algo intermedio entre una concesión y una venta. Permite que la Ciudad obtenga pronto mucho más dinero que en una clásica concesión, pero al mismo tiempo no se desprende de la propiedad. Comercialmente resulta atractivo porque una empresa puede pensar y diseñar un negocio a 70 años. Y desde el punto de vista de la Ciudad, el proyecto de ley especifica que el dinero vaya al Instituto de Vivienda de la Ciudad. No se puede hacer otra cosa con la plata”, exprresaron desde el Gobierno.

Ésta figura es de 70 años; sin embargo, desde el Ejecutivo entienden que el proyecto podría salir con una cantidad menor de años. “Es probable que en el ámbito legislativo haya un debate en torno a este tema en concreto”, explicaron. Se trata de una ley que debe ser tratada en la Legislatura dos veces: dos lecturas, con audiencia pública. Se necesita 40 votos a favor. El oficialismo cuenta con mayoría (34 bancas del bloque Vamos Juntos) y se piensa que podría sumar votos de alianzas.

Actualmente el predio se encuentra concesionado a IRSA, donde opera el Buenos Aires Design. El 18 de noviembre deberían entregar el lugar, ya que es el día en que termina el contrato. El shopping de diseño, construcción y decoración, funciona desde 1993. Lo desarrolló Pérez Companc y en 1997 IRSA le compró los activos de real estate y se quedó con él. Paga a la Ciudad un canon de $400.000 mensuales.

“Cuando se conozcan las condiciones para esta licitación, evaluaremos la posibilidad de participar. Mientras tanto, tenemos contrato hasta el 18 de noviembre”, dijo un vocero de la empresa.

“El Gobierno de la Ciudad no sabe cómo hacer para disimular el afán que tiene por hacer negocios con la tierra pública. Ahora emplea esta figura que le abarata los costos al comprador al quedarse con un inmueble imposible de valuar por su ubicación de privilegio. Para mitigar el impacto de semejante ley, le agregan el carácter de ‘social y humanitario’ al destinar el dinero a la vivienda pública. No se entiende por qué el negocio no lo hace o la administra la Ciudad, en vez de entregarlo a algún empresario allegado al poder. Esta será, lamentablemente, una ley histórica”, opinó Jonathan Valdiviezo, del Observatorio de Derecho a la Ciudad.

Resta  saber en qué se convertiría el espacio. Según la ley podría ser desde un local comercial, hasta bares y restaurantes, bancos y estudios profesionales. Podría funcionar también un alojamiento turístico, o haber cines, un centro cultural o un museo.