En el quinto aniversario de la muerte de Ángeles Rawson instalaron un banco rojo en una plaza para recordarla

En el quinto aniversario de la muerte de Ángeles Rawson, el sábado pasado, sus padres, Jimena Aduriz y Franklin Rawson, junto al Jefe de Gobierno, instalaron un banco rojo, en una plaza para recordarla y también a las mujeres víctimas de femicidio

La iniciativa de instalar un banco rojo para concientizar sobre la violencia de género surgió en Europa, Italia. Luego se diseminó por el mundo. El primer banco que se instaló  en Buenos Aires fue colocado en el Hospital Álvarez. La trabajadora social Elisa Mottini, miembro del Comité contra la Violencia de ese hospital, inició la propuesta.

Cuando se instaló, estuvo presente Beatriz Regal, la madre de Wanda Taddei, que fue prendida fuego por su pareja, el ex baterista de la banda Callejeros, Eduardo Vásquez. Wanda estuvo agonizando durante 11 días. Su caso fue uno de los primeros en abrir camino sobre la problemática de la violencia de género. Se sabe que hoy en la Argentina hay un femicidio cada 30 horas.

En el mundo, el banco rojo se convirtió en un emblema universal del lugar ocupado por una víctima de femicidio, y pretende hacer reflexionar a los ciudadanos, en forma particular a los más jóvenes. En la actualidad, hay 17 en todo el país, en ciudades como Villa Gesell, Capital Federal o Córdoba, entre otras.

El banco rojo que recuerda a Ángeles Rawson se instaló el sábado pasado poco después de las 20 horas, en la Plaza Jacarandá, ubicada en avenida Santa Fe 5091. Esa fue la plaza de su infancia. Ahí, también hay una placa que dice: “La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires rinde homenaje a la memoria de Ángeles Rawson, una joven vecina del barrio que solía jugar en este lugar, y cuya vida fue truncada por un femicidio cometido tras un abuso sexual, el 10 de junio de 2013”.

Por éstel crimen, fue condenado a prisión perpetua el portero del edificioJorge Mangeri. Durante el juicio, en el año 2015, se confirmó que el encargado interceptó a Ángeles Rawson en el hall de su edificio, en la calle Ravignani 2360, y logró desviarla de su camino; la llevó a algún lugar de acceso privado  y abusó sexualmente. Después del hecho, la mató.

Según lo expuesto por el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 9, Mangeri la dejó ya muerta recostada por unas cinco a seis horas. Más tarde, la colocó en una bolsa de basura, la sacó del edificio y la abandonó en un contenedor.

El cuerpo fue encontrado de casualmente  el día 11 de junio de 2013, en la Planta de Tratamiento de la CEAMSE en el partido de José León Suárez. La condena se confirmó en junio del año pasado por la Cámara Nacional de Casación, y  tres meses después declaró inadmisible el recurso de la defensa para que sea revisada posteriormente  por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.