En los viveros de la Ciudad se desarrollan 6000 ejemplares de árboles cada año

Dentro de la Ciudad de Buenos Aires existen dos zonas en las que se desarrollan 6000 ejemplares de árboles por año. Una se encuentra en la Reserva Ecológica y la otra en la zona de Parque Avellaneda. Allí se gestan y desarrollan árboles autóctonos y especies nativas de Argentina.

“La arboleda quedó desactualizada. Los plátanos dan alergia, las tipas se caen y hay tantos fresnos que, si un hongo los enferma perdemos la mitad de los ejemplares”, dice Jorge Serángelo, un técnico botánico que trabaja en Parque Avellaneda.

 En éstos espacios abiertos los botánicos realizan su trabajo dentro de los domos y allí guardan aproximadamente 1000 árboles. En el año 1890 Carlos Thays advirtió que en Buenos Aires se desarrollaban ejemplares de clima subtropical cuando plantaba tipas, ceibos y palos borrachos; pero desde ese entonces pasó mucho tiempo y para los botánicos existía un ejemplar único llamado casia carnaval que es originario de las provincias de Salta y Jujuy; de ese árbol sacaron semillas y las sembraron en otro lugar, con el objetivo de modernizar el paisaje de la Ciudad, con diferentes variedades.

 “Plantar un fresno, un paraíso, un plátano o una tipa perdió sentido. Esos árboles demostraron que tienen problemas de salud. Nosotros estamos sembrando especies que no superan los siete metros, no rompen veredas y son resistentes”, dice Serángelo. Tanto el domo como otro invernáculo que tiene 500 árboles abastese a 7 barrios de la Capital, al Parque General Paz,situado en SaavedraVilla Soldati, Villa Riachuelo, Villa Lugano, Liniers, Mataderos y Parque Avellaneda.

 “El objetivo, a 2019, es reproducir ejemplares para toda la Capital y que el Estado no tenga que comprar a viveros privados”, dice  Gabriel Borges, el responsable de mantener el espacio público en todas las Comunas de la Ciudad.

 Adrián Peñaquien tiene a cargo el arbolado público, el domo y el vivero del parque, respectivamente, declara: “Un árbol cuesta entre 300 y 500 pesos, según la especie. Es un ahorro importante”.

 “Multiplicamos especies nativas de la región del Río de la Plata para incorporarlas a la reserva y así recuperar el paisaje original. Un ambiente que se perdió desde la llegada de los españoles y que sólo se encuentra en la región de Punta Lara o en la isla Martín García”, precisa, Fernando Pisera,del Ministerio de Ambiente y Espacio Público quien es el responsable del vivero que genera toda la producción.