La CABA debe pagar 500 mil pesos a una mujer por una vereda rota

La Cámara Civil condenó al Gobierno de la Ciudad a pagarle más de medio millón de pesos a una vecina, que sufrió lesiones graves al caer tras tropezar con una baldosa sobresalida. El incidente ocurrió hace seis años, en el barrio de Agronomía. La Justicia entendió que el Ejecutivo porteño es responsable por los daños causados por el mal estado de la vereda.

El fallo fue dictado por la Sala D del tribunal, con las firmas de los jueces Ana María Brilla de Serrat y Osvaldo Onofre Álvarez. Los magistrados sentenciaron al Gobierno porteño a pagarle $ 550.000 a una vecina por “incapacidad psicofísica sobreviniente, tratamiento psicológico, daño estético y daño moral“.

El incidente ocurrió el 24 de marzo de 2010. La mujer, que por entonces tenía 63 años, caminaba por la vereda de  la calle Helguera cuando, cerca del cruce de Pedro Morán, se tropezó con una baldosa rota y levantada al menos diez centímetros de la línea del piso y se cayó hacia un cantero. Como consecuencia del golpe, sufrió la fractura del húmero izquierdo.

En su descargo, los abogados del Gobierno de la Ciudad acusaron a la damnificada, aduciendo que “el accidente se produjo por la culpa de la propia víctima, que vive prácticamente al lado de la vivienda donde manifiesta haberse caído“. Y si bien reconocieron que la autoridad municipal es la que tiene el poder de policía para controlar que las veredas estén en buen estado, también argumentaron que “no puede alcanzar el control específico de cada cuadra de la Ciudad por resultar de imposible cumplimiento“.

Pero tanto el fallo de primera instancia del juez Pablo Rodríguez como el que ahora dictó la Cámara, consideraron que “la responsabilidad por los daños causados por el vicio o mal estado de las aceras compete al Gobierno de la Ciudad, en su carácter de titular del dominio público de tales bienes“. La sentencia subraya que el incidente ocurrió “específicamente por encontrarse sobresalida una baldosa sobre la acera de referencia“.

Como consecuencia de la caída, la vecina sufrió fractura de cuello y un tercio superior del húmero izquierdo, que debió ser tratado con osteosíntesis (placa y tornillos). El fallo destaca que “quedó con secuelas en los movimientos del hombro de manera crónica e irreversible“. Y que la vecina “es portadora de una cicatriz lineal de 15 centímetros sobre el hombro izquierdo”, producto de la cirugía a la que fue sometida. Para dictar sentencia los jueces consideraron que la mujer sufrió una disminución física del 30% y daños psicológicos

 

Fuente: ijudicial