La Justicia Ordenó garantizar derecho a la salud y la educación a un niño con discapacidad

El titular del juzgado n.º 17 en lo Contencioso Administrativo y Tributario, Marcelo Segón, ordenó al Gobierno de la Ciudad y a FACOEP S.E., que en forma inmediata garanticen el derecho a la salud y a la educación de un niño de 11 años discapacitado; obligando a ambos codemandados a adoptar las medidas necesarias tendientes a garantizar la efectiva cobertura integral de las prestaciones por parte del Centro de Apoyo a la Integración Escolar NOESIS. Todo ello mediante la causa “S.A.M. contra GCBA y otros sobre amparo – medicamentos – salud”.

La progenitora presentó la acción de amparo en representación de su hijo, diagnosticado con “Trastorno del desarrollo del aprendizaje escolar no especificado y trastorno de déficit de atención con hiperactividad” y bajo tratamiento en el Centro de Atención Interdisciplinaria en la Primera Infancia “NOESIS” donde recibe asistencia psicopedagógica y orientación psicológica. Asimismo, desde el propio establecimiento informaron que “FACOEP SE se encontraba atrasada con los pagos de las prestaciones que se le brindan a sus afiliados por lo que a partir del 31 de octubre de 2018 se interrumpirían las prestaciones que recibe el menor”.

En primer lugar, el juez resaltó que “la inacción o demora en la resolución de la problemática de la actora por parte del Gobierno local lleva a una situación de desprotección del menor, motivo por el cual corresponde adoptar judicialmente y en forma provisoria las medidas tendientes a asegurar sus derechos”“Ello, toda vez que, ante la falta de respuesta frente a los requerimientos efectuados, el menor se ve impedido de acceder a derechos fundamentales como son la salud, que la demandada está obligada a garantizar, en especial cuando se trata de personas de los sectores de pobreza crítica y con necesidades especiales de escasos recursos, agregó.

En este contexto, dispuso que “el GCBA y FACOEP S.E. garanticen en forma efectiva el derecho a la salud del niño mediante la realización de los máximos esfuerzos que posibiliten la continuación del tratamiento en el Centro NOESIS –quien ya está interiorizado de la problemática del menor, y está realizando un seguimiento personalizado y en particular provee una maestra integradora que ha entablado un vínculo personal con el menor, cuya ruptura tengo para mí agravaría los padecimientos del mismo-“.

 Segón dijo que “si los demandados no pudieren mantener el vínculo con el Centro de Atención Interdisciplinaria en la Primera Infancia ‘Noesis’, deberán arbitrar los medios para recurrir a la contratación de otros prestadores que dispongan de los medios necesarios para cumplir con los tratamientos y servicios que el menor necesite”; y que esto “deberá contar con el consentimiento expreso de la amparista”.-