Microcentro: Más restricciones a los vehículos particulares

Los cambios en avenida Corrientes son un paso más en el proceso de peatonalización del centro de la Ciudad. En los próximos dos años se triplicará la cantidad de cuadras con tránsito restringido.

El cambio comenzó en 2008, con el programa Prioridad Peatón, por el cual limitaron el paso de autos en calles como Esmeralda o Maipú, y quitaron parquímetros en la City. Ese plan luego fue ampliado a 86 cuadras, en vías como Paraguay o Marcelo T. de Alvear.

La transformación se consolidó en 2013 con la inauguración del Metrobus 9 de Julio, que permitió sacar los colectivos de las calles aledañas a la avenida. Así, además de multiplicar el espacio para peatones y ciclistas, el Microcentro bajó sensiblemente sus niveles de contaminación por humo y ruido.

Actualmente está en marcha otro gran paso. En diciembre la Legislatura porteña aprobó una ley para restringir a los autos particulares en tres sectores: los alrededores de Tribunales, los de la Plaza San Martín y gran parte del Casco Histórico. Esas obras están en marcha y serán habilitadas en diferentes turnos en abril y octubre del año que viene y julio de 2019.

Cuando estén listas, los autos no podrán circular por allí los días hábiles de 9 a 18. Quienes tengan una cochera particular deberán tramitar un permiso anual, tal como pasa en el Microcentro.

Por esas zonas sólo podrán andar los patrulleros, ambulancias, vehículos de los bomberos, motos, camiones de caudales y los autos de discapacitados. Los controles los harán con fotomultas y lectoras de patentes.

Esta decisión fue muy criticada por los garajistas, que afirman que las restricciones al tránsito ponen en riesgo de cierre a 250 playas de estacionamiento. Además, el transporte público aún ofrece problemas de frecuencias y sobrepoblación que no lo hacen tan tentador para quienes tienen la opción del auto.

La otra herramienta para desalentar el uso del auto privado es el futuro sistema de estacionamiento medido, aunque no se sabe cuándo arrancará porque la licitación está trabada judicialmente. La idea es llevar las grúas a toda la Ciudad y que haya que pagar, por ejemplo, por dejar el auto en los centros comerciales barriales o las zonas más transitadas.

Además de la peatonalización, para los barrios periféricos hay un plan incipiente llamado “Areas 30”. Se trata de lugares donde la velocidad máxima se reducirá a 30 km/h, mediante la construcción de lomos de burro, ciclovías y otros “obstáculos” en las calzadas. Comenzarán por un sector de Villa Real. Aunque el objetivo principal es reducir los accidentes viales, también le quitarán espacio a los autos particulares.

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