Osteoporosis en mitad de mujeres de más de 50

Se trata de una enfermedad que disminuye la cantidad de masa ósea y la resistencia del hueso.

La osteoporosis, una enfermedad que disminuye la cantidad de masa ósea y la resistencia del hueso, afecta a una de cada dos mujeres a partir de los 50 años y a uno de cada cinco hombres, en su mayoría después de los 65, y provoca 90 casos diarios de fractura de cadera en Argentina, informó ayer una especialista del Hospital de Clínicas, ante la conmemoración del Día Mundial de la Osteoporosis el próximo viernes.

Los estudios que se realizaron en los últimos 15 años demostraron que esta dolencia -que se mide por cantidad de fracturas de cadera- afecta anualmente a 312 mujeres mayores de 50 años cada 100 mil habitantes y a 100 hombres cada cien mil, y produce unas 90 fracturas de cadera por día en el país”, detalló Beatriz Oliveri, jefa del área de Osteoporosis y enfermedades metabólicas óseas del Instituto de Inmunología, Genética y Metabolismo (INIGEM), que depende del Conicet y funciona en el Hospital de Clínicas.

La investigadora afirmó que la enfermedad aparece en las mujeres a partir de la menopausia, con la disminución de los niveles de las hormonas estrógeno y progesterona, y que “sobre todo 5 años después de haberse iniciado esa etapa femenina se puede perder hasta un tercio de la masa muscular”.

En el hombre, la dolencia se presenta a raíz del envejecimiento, que comienza a los 65 años, y es “más gradual que en las mujeres”, explicó.

Pese a este dato, Oliveri aclaró que la osteoporosis puede aparecer de forma más temprana como una causa secundaria por el uso de corticoides, ingesta de alcohol, drogas, la disminución de hormonas masculinas o pérdida de calcio en orina en el caso de los hombres.

La fractura de cadera, la consecuencia más severa de la dolencia y que es más frecuentes a partir de los 75 y 80 años, provoca la muerte del 20% de las mujeres en el año posterior a sufrirla, y en hasta un 35% de los hombres, “porque se altera la calidad de vida y muchos quedan débiles o precisan ser internados ya que tienen una alta dependencia para realizar sus actividades básicas como subir escaleras o levantarse del sillón.’

Las formas de prevenir o alejar la aparición de este mal son precisas y pueden comenzar con tener hábitos saludables desde edad temprana, incluso en la niñez y comienzo de la adolescencia, y realizar análisis de laboratorio y la densitometría.

“La práctica regular de ejercicio es fundamental, sobre todo cuando se está formando una buena masa ósea en el niño y adolescente, lo que concluye a la edad de 20 o 30 años. De esta forma, la pérdida o debilitamiento del hueso se produce más lentamente, siempre que se acompañe de una buena alimentación, ingesta de vitamina D y calcio”, dijo Oliveri, también investigadora del centro de salud Mautalen.