Pronto comenzará un plan para la restauración de la Confitería del Molino

El próximo martes el Gobierno nacional junto con el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires suscribirán un acuerdo para iniciar las obras. El primer anhelo es poder recurar la fachada externa. Actualmente sólo se comenzó con la limpieza.

A principios del mes de julio se logró establecer la Comisión Bicameral Administradora del Edificio del Molino, mientras que en enero pasado se llevó a cabo la transferencia del inmueble al Congreso Nacional. De esta forma, parecería que finalmente el proyecto para restaurar la tradicional confitería de Buenos Aires, se está implementando.

Durante las últimas semanas la antigua confitería recibió visitas de diputados y arquitectos que forman parte del grupo de trabajo. Ambos integrantes sacaron fotos y documentaron la situación actual de gran parte de las instalaciones. El estado edilicio es complicado dado que las paredes y los techos no se encuentran en buen estado, existe ausencia de sanitarios, apliques y herrajes, uno de los subsuelos se encuentra inundado y no se fumiga desde hace años en la planta baja y los subsuelos.

La humedad que contiene el edificio es de gran escala, producto al haber estado cerrada tantos años. Muchos de sus espacios fueron tomados, pero esto fue solucionado la semana anterior ya que desalojaron a todos los ocupantes y tapiaron las ventanas para que nadie pueda volver a usurpar. A su vez, iniciaron las tareas de limpieza en la totalidad del edificio.

A raíz de la conformación de la Comisión Bicameral se estableció un plazo máximo de 90 días para presentar un plan de acción, pero se estima que ese plazo podría disminuirse como consecuencia de la firma de un convenio que se firmaría el martes próximo y del que forma parte además de la comisión del Congreso, el Ministerio del Interior, Obras Publicas y Vivienda de la Nación y el Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad.

El documento insta a las partes a trabajar en conjunto con el objetivo de recupera el Edificio del Molino, que se encuentra en la tradicional esquina de Callao y Rivadavia e implementar un diseño de obra a corto plazo. “El convenio es la parte intermedia como para que todo el resto suceda, para que el inicio de los trabajos se materialice”, según contaron desde el Gobierno porteño.

“Lo que sigue es un estudio técnico de la fachada y del interior, para con ello poder definir el presupuesto de la obra. Recién entonces se analizará qué cantidad de capital aportará cada jurisdicción para la puesta en valor”, afirmaron.