Se cumple un año del incendio en el que 32 familias se quedaron viviendo en la calle

El 20 de julio del 201, 32 familias tuvieron que evacuar el conventillo en el que vivían debido a un incendio en el que murieron cuatro personas.

Luego, una clausura administrativa del Gobierno porteño impidió que volvieran a ingresar debido a que el edificio se encontraba con peligro de derrumbe. Desde ese momento muchas de las familias se quedaron sin hogar y armaron  carpas frente al lugar.

“Seguimos ahí. Quedamos cinco familias y hasta ahora no tenemos respuesta. Presentamos los presupuestos cuando conseguimos alquiler pero nada. El último lo presenté el mes pasado, pero hasta el día de hoy no tengo respuesta”, contó María Bustos, una de las vecinas que vive en la calle. Muchos de los vecinos, no cuentan con garantía de propiedad, lo que empeora la situación.

En ese contexto, las familias presentaron una acción de amparo contra el Gobierno de la Ciudad y el IVC. El 31 de agosto del año pasado la titular del Juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario N° 6 de la Ciudad de Buenos Aires, Patricia López Vergara, decidió brindarle carácter colectivo.

También, se pidió que se les permitiera a las familias desalojadas volver y permanecer en el conventillo, que se regularizara la posesión con el propósito de garantizarles una solución habitacional definitiva y se creara una línea de crédito especial que permita a los amparistas la compra de un inmueble en La Boca.

“Como no conseguimos alquiler para mi grupo, la jueza me pidió que los desvincule. Quedamos como si fuéramos tres familias y tampoco conseguimos así la manera. Con el frío, lamentablemente nos mantenemos con fuego, traemos carbones, chapa. No nos queda otra”, detalla María,  sobre la situación en la que viven, en plena calle y con frío.