Vecinos de la CABA reclaman al Gobierno que cumpla sentencia judicial y reabra el lactario del Hospital Ramos Mejía

La ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña sigue adicionando quejas, en esta oportunidad, vecinos del territorio porteño le exigen que cumpla la sentencia de la justicia y ordene la reapertura de la sala lactario en el Hospital Público Porteño “Ramos Mejía”.

Padres y docentes del Ramos, denunciaron: “Las clases ya empezaron y les bebés esperan entrar al lactario”. La sala lactario se encuentra cerrada desde Diciembre del 2018, fecha en la que comenzó una lucha para la reapertura de la institución. Hace pocos días, un magistrado sentenció que debe reabrirse la sala, pero hasta el momento, el Ejecutivo de la Ciudad no cumplió con la orden de los tribunales.

“Cumpla con la medida judicial y no la demore más”. Es una de las tantas solicitudes que imploran padres y miembros de la comunidad educativa y que se adicionan a los reclamos que carga la titular de la cartera educativa de la CABA, Soledad Acuña. En este hecho puntual, el reclamo es por el lactario perteneciente al jardín de infantes del Hospital Ramos Mejía. La sentencia judicial, ordena al Gobierno de la Ciudad que reabra el lactario, pero hasta el momento, las autoridades incumplen la sentencia.

“Las clases ya empezaron y les bebés esperan entrar al lactario”, afirmaron docentes del jardín del Hospital Ramos Mejía, que a partir de Diciembre de 2018 comenzaron su lucha en defensa de los niños que desean concurrir al jardín. La sentencia judicial que ordenó la reapertura fue dictaminada el día primero de marzo, posteriormente, padres de los niños concurrieron a manifestar su reclamo a la Supervisión del Distrito Sexto, perteneciente al Ministerio de Educación Porteño.

Paralelamente, familiares mancomunados en el colectivo Vacantes para Todxs confeccionaron un escrito en el ministerio de Educación de la Ciudad, con igual contenido del que se presentó en la Supervisión.

La sentencia judicial contiene la interpretación del magistrado Marcelo López Alfonsín. Dado que el Gobierno Porteño incluyó entre sus fundamentos para sostener el cierre el mal estado en el que se encontraban las aulas, el juez realizó una inspección ocular. En sus considerando expresó de manifiesto que el Gobierno de la Ciudad faltaba a la verdad y que no existía impedimento alguno para que esas salas de lactario, pertenecientes al jardín se pongan en funcionamiento. A su vez, contradijo a la ministra Acuña, quien generalmente sostiene que no tiene obligación de asegurar vacantes hasta los cuatro años de edad, y le manifestó que la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires expresa otra cosa: “El Estado asume la responsabilidad indelegable de asegurar y financiar la educación pública, estatal laica y gratuita en todos los niveles y modalidades, a partir de los 45 días de vida hasta el nivel superior”.

En tanto, el magistrado le ordenó, que reabra la inscripción y otorgué vacantes de 45 días a 1 año que había suspendido. Frente al incumplimiento del fallo, familiares, conjuntamente con la comunidad educativa, reactivaron sus reclamos.