En la Ciudad se registraron 660 nuevos casos de maltrato a adultos mayores

Actualmente, se evidencian por lo menos tres casos diarios, aseguran desde el área de Tercera Edad de la Ciudad. En casi todo los casos, los agresores integran el entorno íntimo, y además indican que el abuso económico es muy frecuente.

Continúa siendo una problemática social el abuso y el maltrato hacia los adultos mayores, muchas veces pasando desapercibido como flagelo social. En casi la mayoría de los casos los agresores son parte del círculo más íntimo de la víctima. A la vez, el abuso económico es demasiado frecuente.

Alrededor de “660 nuevos casos se registraron hasta el 31 de julio” en el programa Proteger, dependiente de la Secretaría de Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires. Entre ellos: 451, corresponde a mujeres mayores; 215, a hombres mayores.

Las edades de las víctimas varían: 127 casos corresponde a personas de entre 60 a 69 años; 240, entre 70 y 79 años; 230, entre 80 y 89 años; 69, de 90 años y aún más.

En todos los casos se observan diferentes tipos de abuso y maltrato, pero de acuerdo a la primera causa que manifiestan las víctimas se encuentra: maltrato psicológico, 166 casos; salud, 94; maltrato físico, 82; ausencia de redes, 70; negligencia, 63; abuso económico y/o patrimonial, 58; abandono de persona, 41; vivienda, 37; previsional, 20; ambiental; 12; cultural/simbólico, 11; alimentos, 10; sexual, 2.

Casi siempre durante el mes de junio se registran la mayor cantidad de denuncias, ya que se celebran el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, el 15 de junio y las marchas contra la violencia de género Ni Una Menos el 3 de junio.

“Se registran al menos tres casos diarios de abuso y maltrato” en personas adultas mayores, en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, aclara la directora de Protección e Inclusión de la Secretaría de Tercera Edad de la Ciudad.

Refieren que estos casos “pueden ser que lleguen judicializados o no” y luego se radique una denuncia, u otras veces “son intervenciones”.

“Nos llegan desde el ámbito judicial de Nación o de Ciudad; de la línea 137 (programa “Las Víctimas contra las Violencias)”; al mail proteger @buenosaires.gob.ar; entre otras. También sucede que quienes denuncian son vecinos o las mismas personas mayores que sufren el maltrato”, aclara.

Por otra parte, señala que si bien el motivo principal de denuncia es el maltrato psicológico (166 casos), “vienen diciendo ‘ya no puedo más’, ‘me tienen loca’, pero es un combo”, no se ejecuta un solo tipo de abuso o maltrato“y uno ve que el abuso financiero está presente, le sacan el dinero, se metieron en la casa”.

“En la entrevista (con la víctima) una se da cuenta que el caso comenzó con un abuso financiero pero nunca denunciaron el hecho como tal porque está naturalizado”, señala.

“Es un combo, vienen de años de maltrato y llegan diciendo ‘ya no puedo más’”, aclara.

A la vez, Claudio Romero, quien renunció al cargo de secretario de Tercera Edad por su candidatura, había manifestado con anterioridad que “en el 90%” de los casos quien ejerce la violencia “es un familiar, un vecino, alguien del círculo íntimo de la persona mayor».

La Red Internacional para la Prevención del Abuso y Maltrato en la Vejez, definió el maltrato contra las personas adultas mayores como “la acción única o repetida, o la falta de la respuesta apropiada, que ocurre dentro de cualquier relación donde exista una expectativa de confianza y la cual produzca daño o angustia a una persona mayor”. Puede ser un maltrato físico, psicológico/emocional, económico/patrimonial, abandono y negligencia, autoabandono, abuso sexual, o maltrato estructural.

Asimismo, la Organización de Naciones Unidas indica: “Hasta hace poco, este grave problema social se ocultaba a la vista del público y se consideraba como un asunto esencialmente privado”. Aún así, manifiesta que “es un importante problema de salud pública y de la sociedad”, que “exige una respuesta mundial multifacética que se centre en la protección de los derechos de las personas mayores”. También indicó que “las investigaciones recientes resaltan que la explotación financiera y el abuso material de las personas es un problema frecuente y grave”.