El colegio Carlos Pellegrini fue tomado por el nombramiento de un profesor: los estudiantes lo acusan de consumir pornografía infantil

El establecimiento educativo ubicado sobre la calle Marcelo T. de Alvear que alberga a la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini hoy apareció tomado por sus alumnos con las puertas cerradas con candado. El nombramiento de un profesor provocó la indignación de los estudiantes: en un comunicado, acusaron al docente de «consumir pornografía infantil», cuya sola tenencia es considerada un delito luego de la modificación del artículo 128 del Código Penal en el mes de marzo del año pasado.

Los alumnos del establecimiento educativo reunidos en Asamblea determinaron esta medida de fuerza por tiempo indeterminado como modo de protesta ante la situación.

La acusación entablada hacia el docente no es de ahora. El docente mencionado en el comunicado ya había tenido rispideces con los alumnos a principios del 2017, y había conseguido un cargo de autoridad en otro establecimiento dependiente de la Universidad de Buenos Aires. En esa oportunidad un grupo de alumnos lo acusó de consumir pornografía infantil a través de la cuenta de su Twitter.  El propio docente radicó una denuncia en la comisaría 3ra de la localidad de Victoria, en San Fernando, donde contó que en su teléfono celular, que tenía sin clave de acceso, había visto de repente que aparecía contenido «indecente o inmoral» en su cuenta personal de esa red social y que pensaba que alguien había logrado ingresar a su dispositivo o que en su defecto habían hackeado su cuenta.

En esa oportunidad el docente logró desligarse de las acusaciones, pero protagonizó una acalorada discusión «en términos que no correspondían», (de acuerdo a lo que se manifestó desde fuentes cercanas a la institución educativa), con uno de los alumnos que lo había denunciado,  esto dio lugar a su renuncia y a conservar solamente el cargo docente.

En la carta que presentaron los estudiantes a las autoridades de esa institución hablaban solo de pornografía, lo cual no constituye un delito, pero sí, en cambio, el consumo de pornografía infantil.

Pero en los últimos días los estudiantes advirtieron que el mismo profesor en cuestión había sido contratado por la Secretaría de Educación Media de la Universidad de Buenos Aires, y lograron enfurecerse. A comienzo de semana, luego de que las autoridades de la Universidad firmaron la resolución que efectivizaba el ascenso, los estudiantes decidieron en una asamblea espontánea tomar el colegio por tiempo indeterminado. «Una vez más el Rectorado demostró la impunidad que le otorga», escribieron en un comunicado los integrantes de la organización denominada La Mella.

Asimismo, las autoridades del establecimiento arguyeron que no existen denuncias formales ni informales contra el profesor y enviaron una misiva a los padres en la que indicaban que la medida es «extrema e inconducente», y que «vulnera el derecho a la educación de nuestros estudiantes» y «dinamita instancias de diálogo necesarias».

A la vez, aclararon que «no corresponde tomar medidas de manera arbitraria, sin que medien los protocolos existentes, los derechos laborales y el debido proceso». «En la escuela y en la Universidad se encuentra plenamente vigente el ‘Protocolo de acción institucional para la prevención e intervención ante situaciones de violencia o discriminación de género u orientación sexual’ y es compromiso de esta gestión su efectiva aplicación», dijeron.

Por otra parte, los alumnos que solicitaron que el docente no tenga más contacto con los estudiantes, convocaron a diferentes asambleas en los tres turnos posibles, y el Colegio Nacional Buenos Aires hizo lo propio. «Esto no es una decisión aislada por parte de la Universidad de Buenos Aires sino una política sistemática por parte del Consejo Superior», expresó en ese sentido Ana Bellati, quien es presidenta del Centro de Estudiantes del colegio Carlos Pellegrini.

Las autoridades del colegio,  no entienden los motivos de la  medida de fuerza que presentaron los representantes de la asamblea estudiantil, entre las que constan la aplicación de la ESI, el reclamo por el aborto legal, la liberación de Milagro Sala y el rechazo a la participación del Fondo Monetario Internacional dentro de la economía nacional.

«Nos llama la atención que haya una toma porque la reunión que piden con el secretario puede hacerse sin ningún problema. Es extraño que pidan que el docente deje de tener contacto con los alumnos cuando es justamente lo que está sucediendo por su nueva función», expresaron. En un comunicado a los padres de los alumnos, las autoridades del colegio informaron que las clases que se perdieron serán recuperadas cambiando el calendario escolar. Luego de su modificación, el artículo 128 del Código Penal prevé penas de uno a cuatro años de cárcel para quien posea pornografía infantil, con un mínimo de tres en los casos de distribución.