Los 4 ejes que diseñó la Ciudad para reformar la educación

La ministro de educación de la Ciudad Soledad Acuña informó sobre los ejes que contemplan infraestructura, tecnología dentro de las aulas y capacitación de los docentes, además de cómo serán las pasantías en el nivel secundario

«Los chicos que empiezan hoy el jardín van a terminar el colegio en 2030 y todavía nadie sabe de qué van a trabajar»,  dijo Soledad Acuña, ministro de educación de la Ciudad.  Expresó también que «Como escuela tenemos que potenciar y guiar el talento y no homogeneizar a los alumnos. Tenemos que resolver cómo vamos a hacer para que el chico pueda elegir aquello que le gusta o en lo que es bueno en un contexto de total incertidumbre».

En la búsqueda  de prepararse para un futuro muy incierto, hoy a las 10 de la mañana se anunciará de forma oficial una reforma que intenta replantear la educación dentro de la Ciudad de Buenos Aires. «Más allá de que dialogamos con los distintos sectores, las decisiones en políticas educativas las tomamos nosotros», advirtió la ministro.

La nueva escuela se diseñó a partir de cuatro ejes fundamentales

1) El Plan de infraestructura

Actualmente, se están creando 52 nuevas escuelas en la Ciudad de Buenos Aires con la particularidad de estar concentradas en siete polos: Saavedra, Mataderos, Piedrabuena, Larrazábal, Lugano, Mugica y María Elena Walsh , ambas en el Barrio 31. «Está científicamente comprobado que trabajar con escuelas en polos ofrece mejores resultados, en términos de acompañamiento de la familia y sentido de pertenencia», dijo Acuña.

El 60% de las 52 escuelas se ubicarán en la zona sur con el objetivo de reparar la desigualdad existente. De todas ellas, 31 serán de nivel inicial, 12 primarias y 9 de nivel secundario. En total, durante la gestión  de Gobierno 2016-2019, destinarán 6.469 millones de pesos en infraestructura y mantenimiento.

2) Educación digital

La incorporación de la tecnología a las aulas es un punto central en lo que significa la reforma. En el nivel inicial, los alumnos contarán con un «atelier digital»; un equipamiento de 30 tablets, netbooks, parlante, micrófono y proyecto para los jardines. «Le llamamos justamente ‘atelier’ porque la idea es que los chicos mientras juegan descubran la tecnología y su lógica», comentó la ministro.

Asimismo, se continuará con el Plan Sarmiento y brindarán nuevas netbooks a los alumnos. En el  nivel secundario se prevé  la incorporación de impresoras 3D y la ampliación  de la jornada escolar para enseñar conocimientos básicos de programación; una de las tantas preocupaciones (hay 15 mil puestos vacantes),  que incluso llega una vez terminado el colegio con «Codo a Codo»: una capacitación de diez meses de duración que acredita un título en programación.

Para coordinar  la incorporación e implementación se contará con un facilitador digital, que será un docente externo que sea especialista en la materia de saber supervisar e implementar la tecnología en forma diaria.

3) La Secundaria del futuro

El punto de discusión del  2017, que además originó tomas de colegios en 29 establecimientos educativos de la Ciudad de Buenos Aires, fue la reforma que se proyecta para la secundaria. Uno de los cambios más importantes que plantea es el trabajo en tres áreas educativas: Ciencias sociales (incluye Historia, Geografía, Formación ética y ciudadana, Economía y Filosofía) Ciencias naturales y nuevas tecnologías (incluye Matemática, Biología, Educación tecnológica, Física-Química y Tecnología de la información) y Comunicación y Expresión (incluye Educación física, Arte, Lengua y literatura, Lenguas adicionales).

El antiguo esquema de la clase magistral no rige más y da lugar a «proyectos conjuntos, en los que confluyen docentes de distintas materias y se busca potenciar la creatividad, la comprensión del proceso y el trabajo en equipo». Por otra parte,  se implementarán «nuevas estrategias de evaluación» en relación a la acumulación de créditos que irán en paralelo con las calificaciones con numéros.

El punto controvertido  son las pasantías. A partir del año próximo, los alumnos de primer año de diecinueve colegios de la Ciudad comenzarán implementar el modelo de «Secundaria del futuro». Recién a partir del 2022, esos alumnos serán los primeros en cubrir todas las prácticas educativas estimadas en empresas u Organizaciones no Gubernamentales.

Las pasantías se llevarán  adelante durante el 50% de la cursada de la segunda mitad del último año escolar, en un  horario de clases y no serán pagas porque, según la ministro Acuña, «los chicos irán a aprender». Cada colegio las organizará y planificará y de la correcta evaluación y seguimiento se responsabilizará un equipo docente. A partir del 2019, se sumarán de a 44 establecimientos educativos hasta universalizar la Secundaria del futuro.

4) La  Formación y carrera docente

«Para formar docentes del futuro, necesitamos también docentes del futuro», dijo la ministro. Para ello, ya se implementa el «Plan trianual entre maestros»; 100 horas de capacitación al año. A la vez, intentan que la totalidad de los docentes y profesores cuenten con  capacitación en tecnologías para el año 2019. Tienen previsto triplicar la cantidad de cursos de capacitación, que brindan mayor puntaje, pero se deberá revalidar los conocimientos cada cinco años.

El punto de discusión, sin embargo, es «que no hay docentes». En la Ciudad de Buenos Aires cada vez egresan menos maestros. En el 2007, se graduaron 3.451 docentes. Ocho años más tarde, solo 2.307 se recibieron. En el nivel  primario quedaron 144 cargos sin cubrir de maestros de grado y cada año se jubilan cerca de 1.300 docentes en la Ciudad.

De éstos resultados  negativos proviene la propuesta más importante de la reforma: crearán la primera universidad nacional de capacitación docente en la Ciudad. El proyecto de ley contendrá la concentración de los 29 institutos que existen actualmente en un solo centro de estudios. La carrera también dejará de ser terciaria, y se flexibilizarán las modalidades de aprendizaje entre lo presencial y lo virtual.