La Legislatura aprobó el llamado a licitación para brindar el mantenimiento de Metrovías

La Legislatura de la Ciudad sancionó la norma que permite llamar a licitación pública nacional e internacional para brindar el servicio de operación y mantenimiento de los subtes de Buenos Aires.

«Autorízase al Poder Ejecutivo, a través de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) a otorgar bajo el régimen jurídico de concesión de servicio público la operación y mantenimiento del Sistema de Transporte Ferroviario de Pasajeros de Superficie y Subterráneo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (SUBTE)», establece el primer artículo de la ley sancionada en la Legislatura porteña.

La concesión se hará por 12 años, prorrogables por otros tres más. En la actualidad el concesionario Metrovías continúa a cargo de los subtes por un convenio de operación y mantenimiento que tiene vencimiento el próximo 31 de diciembre y que la nueva ley permite prorrogar hasta un año más, o sea, hasta el 31 de diciembre de 2018, en tanto se efectúa el nuevo proceso de licitación y adjudicación. La empresa  Metrovías ya tenía vencida la concesión desde el 2013, en que comenzó a regir «un plazo de emergencia» de dos años luego llevado a cuatro.

La norma establece reglas generales de la concesión y crea una comisión de seguimiento en el ámbito de la Legislatura para controlar todo el proceso licitatorio y la siguiente prestación del servicio. Se asegura, de ésta forma, la estabilidad laboral de los empleados de la empresa, con excepción al personal gerencial.

La ley se sancionó con 32 votos positivos del PRO, la Coalición Cívica y Confianza Pública, 1 abstención de Claudio Palmeyro y 23 votos negativos del resto de los bloques.

Se puso a consideración un despacho conjunto de mayoría de las Comisiones de Obras y Servicios Públicos, de Tránsito y Transporte y de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria, en base a un proyecto del Gobierno de la Ciudad. Existió también un despacho de minoría del Frente para la Victoria, autoría de los diputados Javier Andrade y Paula Penacca, que proponía la creación de un sistema operativo y de mantenimiento estatal, y varias observaciones de los diputados Adrián Camps, en rechazo a cualquier forma de privatización y de Laura Marrone y Marcelo Ramal (FIT), proponiendo el control  de los obreros en los subtes.

Asimismo, presentaron proyectos Fernando Vilardo (AyL), el interbloque Evolución y, en forma conjunta, los diputados Gabriel Fuks (CNM) y Gustavo Vera (BC).

El proyecto de ley fue debatido en el recinto parlamentario durante más de tres horas, con la intervención y participación de 16 oradores, empezando por el presidente de la Comisión de Obras y Servicios Públicos, Diego García Vilas (CP). Más tarde intervinieron Camps, Vilardo, Marrone, Ramal, Andrade, Penacca, Fuks, Palmeyro, Inés Gorbea (Suma+), Paula Oliveto y Maximiliano Ferraro (CC), Marcelo Depierro (MC), Roy Cortina (PS), Cristina García y Alejandro García (PRO).

Las principales características que establece la ley son las siguientes:

– La elección de un concesionario por licitación pública nacional e Internacional para la operación y mantenimiento del servicio público del SUBTE que esté de forma exclusiva en la jurisdicción de la Ciudad, y las líneas nuevas o extensiones de las líneas ya existentes que se puedan construir en algún futuro.

– El plazo asignado de la concesión es de doce años y es prorrogable por otros tres más, a elección de SBASE.

– Los oferentes que participen en la licitación, deberán acreditar experiencia específica que no sea menor a 15 años en la operación de subterráneos o metros de modalidad subterránea en túneles de por lo menos 25 km y 25 estaciones.  Además, deberán tener experiencia en haber transportado durante los últimos 3 años no menos de 150 millones de usuarios por año.

– Se deberá constituir una Sociedad Anónima cuyo objeto sea exclusivamente prestar el servicio público del SUBTE, para garantizar el control legal, contable y financiero.

– El desarrollo y la administración del sistema de infraestructura del Subterráneo, la gestión de los sistemas de control de la operación del servicio y la explotación de los negocios secundarios continuará estando bajo la dirección de SBASE.

– La retribución del concesionario por la operación y mantenimiento del servicio será efectuada por medio de un canon por coche y por kilómetro  de recorrido.

– SBASE establecerá un sistema de control que incluirá la creación de índices de calidad de servicios para que se garanticen los límites fijados por la Ley Nº 4.472, Texto Consolidado por Ley Nº 5.666, normas complementarias y los acuerdos de los que se haga cargo el operador en el contrato de concesión.

– El concesionario deberá hacerse cargo de absorber, a su exclusivo costo, el personal en relación de dependencia que existe actualmente y que se encuentre afectado en forma exclusiva al SUBTE, quienes conservarán y mantendrán en su totalidad el mismo régimen laboral, los mismos derechos laborales y previsionales,  misma remuneración, categoría y antigüedad. Está exceptuado a ésta regla el nivel gerencial o el directivo.

– Se crea en la Legislatura  de la Ciudad la Comisión de Control y Seguimiento, que estará constituida por un representante del Poder Ejecutivo, uno de SBASE, los diputados presidentes de las Comisiones de Obras y Servicios Públicos, de Tránsito y Transporte y de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria, además de otros cuatro legisladores más.

– La comisión deberá ser asesorada, por medio de SBASE, de todos los alcances de los pliegos, la etapa en la que se encuentra el proceso licitatorio, con carácter mensual, y del alcance de la ejecución del contrato de concesión una vez que sea suscripto, todo ello con carácter bimestral.

– Los Pliegos de Bases y Condiciones Generales y Particulares se encontrarán a disposición del Ente Regulador de los Servicios Públicos.

Las Cláusulas transitorias permiten al Ejecutivo de la Ciudad prorrogar la operación del concesionario actual, que finaliza el 31 de diciembre de 2018, hasta tanto se haga cargo del servicio, el nuevo adjudicatario. A la vez, Metrovías tendrá que «asegurar la regularidad y continuidad de la prestación del servicio no pudiendo consumar el abandono de éste en ningún momento».