Gestionan para volver a incinerar la basura en la Ciudad de Buenos Aires

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires los hornos incineradores de basura permanecieron activos hasta la década del 70 aproximadamente. La importante contaminación que ocasionaban obligó a cerrarlos. En una mirada hacia el pasado, los gobiernos de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires están gestionando para volver a la incineración como forma final de tratamiento de la basura existente. El mismo programa Basura Cero que publicitó Mauricio Macri durante su gestión de gobierno como Jefe de la Ciudad prohíbe actualmente esta acción.

La Ciudad de Buenos Aires y el área metropolitana ocasionan  en forma diaria alrededor de 15.000 toneladas de basura. El grandioso volumen podría llenar cada tres días una dimensión igual al estadio único de La Plata. Las políticas públicas sobre reciclado de basura, han fallado y el tratamiento de los residuos urbanos ya es un grave problema que hoy día, nadie puede solucionar.

La iniciativa del Gobierno fue propuesto por la Coordinación Ecológica Metropolitana Sociedad del Estado (Ceamse) y propone “la valorización térmica” de la basura. El mismo planea poner siete hornos en “predios ya impactados u ofrecidos por intendentes en años anteriores, o en lugares en donde funcionan basureros”. Uno de las propuestas que brinda el plan para volverlo sustentable es que sin entrar en demasiados detalles se promueve usar la incineración para generar mayor  energía. En Europa hay procesos parecidos, pero se habla de hornos de última generación que minimizan las cenizas y la contaminación que genera la misma incineración. El programa del Ceamse no especifica qué tipos de hornos son los que se utilizarán.

El proyecto diseña la creación de siete plantas donde funcionarán los hornos, una de ellas se encuentra en el sur de la Ciudad de Buenos Aires, pero la Ciudad no posee ningún predio de tratamiento de disposición final para la basura, siendo sin lugar a dudas una de las que más genera. Durante  el año 2005 el Gobierno de la Ciudad  lanzó la conocida  Ley de Basura Cero, que, entre sus objetivos fundamentales, estaba reducir el volumen de residuos, algo que no se pudo cumplir en forma eficiente. El proyecto del Ceamse chocaría con la propia Ley de Basura Cero que prohíbe en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la incineración. Si el gobierno porteño sigue adelante con el proyecto del Ceamse, deberá eventualmente modificar esta Ley.

Los ambientalistas rechazan el actual proyecto, Cecilia Allen de GAIA e integrante de la Coalición Anti Incineración Internacional, comenta que el proyecto del Ceamse “Implica un cambio de 180 grados en la política de residuos. Acá no hay nada avanzado en compostaje ni en reciclaje; es poner en jaque las políticas de basura que se puedan tener en términos de reciclado y separación en origen e implica no invertir en tecnologías para eso. Esta solución además de ser muy cara requiere mucho volumen de residuos y hay que sostenerlo”.

El proyecto, por otra parte, dejaría sin trabajo a aproximadamente 200.000 personas que trabajan a lo largo y ancho del todo el país en el reciclado y clasificación de residuos y que integran su trabajo en los conceptos de la economía popular.

Otro de los importantes factores por los que los ambientalistas rechazan el costo de cada horno, es que rondaría los 600 millones de dólares cada uno de ellos. Aunque hoy día, el problema principal es los contaminantes que emanan de esos hornos incineradores.