Trabajan en la Urbanización del predio Papa Francisco

La Ciudad adjudicó las obras para la construcción de 552 viviendas en el predio de Villa Lugano que fue tomado durante seis meses en 2014, bautizado Papa Francisco. Los trabajos comenzarán a fines de este mes y continuarán hasta que se terminen las más de 1600 unidades proyectadas y se ejecuten las obras de infraestructura para abastecer el barrio de gas, agua, cloacas y desagües pluviales.

El viernes pasado, el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) firmó los contratos con las tres empresas ganadoras de la licitación pública convocada para la construcción de esta primera tanda de viviendas. Se trata de Conorvial SA, Green SA y Riva SA.

La urbanización de Papa Francisco, el predio situado en Pola y Fernández de la Cruz, es el paso previo a la consolidación de las viviendas de la lindera villa 20. A las unidades a estrenar de Papa Francisco se irán mudando las familias del asentamiento la villa 20 cuyas casas sean irrecuperables o resulten afectadas por la apertura de calles prevista en el plan de integración urbana y social.

En 2005, la ley porteña 1770 ordenó urbanizar esa villa de Lugano, donde se calcula que hoy viven cerca de 30.000 personas. A raíz de las demoras del estado porteño en concretar las mejoras, 700 familias del asentamiento tomaron el predio aledaño en febrero de 2014 y lo bautizaron Papa Francisco.

La ocupación duró seis meses y concluyó con un desalojo compulsivo coordinado entre la Policía Metropolitana y la Gendarmería Nacional. Enseguida, la jueza federal Elena Liberatori -que ya dirigía un expediente relacionado con la urbanización de la villa 20- ordenó también la urbanización de este terreno de 12 hectáreas.

El monto de la inversión para esta primera etapa será de casi $ 630 millones. El predio se dividirá en 12 sectores; en cada uno se construirán módulos dobles que estarán agrupados en torno de un núcleo vertical circulatorio. Los módulos tendrán una planta baja y tres pisos, con acceso desde la vía pública o por los senderos peatonales.

Este proceso de integración de la villa 20, como de otros asentamientos porteños, avanza mediante mesas de conversaciones entre la Ciudad y los vecinos, en las que se logran consensos sobre los lineamientos de cada plan de urbanización. El proyecto para la villa 20 fue además respaldado por unanimidad por la Legislatura local.

La iniciativa prevé la refacción de la mayoría de las viviendas y la construcción de un lote a estrenar (el de Papa Francisco), abrir calles y tender servicios públicos. Según datos oficiales, hoy sólo el 25% de los hogares del asentamiento tiene cloacas, el agua corriente llega al 25% y el tendido formal de luz, a apenas el 4%.