Juan Carlos Porcel: “El carnaval tiene una historia en la Ciudad, lo barrial y lo gratuito”

“Esta es la temporada alta donde uno esta con los ensayos, preparativos, en lo que respecta a los Chiflados el domingo evaluamos, siempre es una cuota de nervios y demás. Uno se prepara para salir en Carnaval y darle alegría a la gente. Este año hay 34 corsos pero no simultáneamente, por fines de semana hay unos 26 corsos, se logró este año que muchas agrupaciones murgueras hagan corso por fin de semana porque es difícil la parrilla. Después están 17 corsos de que están las diez noches. En lugano hay tres cosos, liniers dos corsos, de repente se logró extender el carnaval”, contó Juan Carlos PORCEL, integrante de la Asociación Civil Centro Murga “Los Chiflados de Boedo” y organizador del Corso de Boedo.

“La evaluación siempre es un poco cuestionada si te va mal y bienvenida si te va bien, si bien uno da todo, la evaluación te ayuda en tratar de mejorar cada vez más. Las murgas ahora tienen un poco más de trabajo, una visión natural. Tratan de mejorar la fantasía, el baile, lo que cantas. Vos lo que le das es la estructura artística. La evaluación le da el eje para ir mejorando”, dijo PORCEL en diálogo con Roberto VILLALOBOS ATLAS y Cintia NEVES por radioorion.com.ar, en dúplex con AM 690 y más de 17 retransmisoras asociadas a la red orión.

En relación al sistema de evaluación al que son sometidas las murgas, explicó “Cuando se empezó a organizar sirvió para democratizar, antiguamente el carnaval lo hacían los centros comerciales, la evaluación ayudo a democratizar el sistema, el sistema te da un puntaje y eso te da una categoría o ir a un repechaje. Si saliste en la categoría A tendrías 16 funciones. Las agrupaciones invitadas tienen siete actuaciones. Vos con evaluación te da la cantidad de actuaciones que vas a tener el año que viene”.

“A pesar de que es un poco resistido el carnaval, no podes difundir algo que no lo conozcas, en la dictadura lo sacaron del calendario, la gente piensa que son marginados que vienen a romper el orden. Después del trabajo que hacen los delegados de las murgas, la comisión de carnaval, se logró una involucración a nivel, antes no se hacía un corso porque tenías que poner escenario, ahora logramos que cultura ponga escenario y sonidos, eso te da un margen parejo, todos tienen seis micrófonos. La técnica vallas, escenarios, seguros, artística. Es un trabajo que se va instalando. Hay que sumarse a esto, es un trabajo duro, porque con las comunas a nadie le gusta tener un corso en la puerta, la gente tiene que entender que el carnaval tiene una historia en la ciudad, lo barrial y lo gratuito”, concluyó.

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